viernes, 23 de septiembre de 2011
Yo soy el más fuerte--Víctor Cyzas
Un día en la selva se reunieron varios grandes animales y discutieron sobre quién es el más fuerte entre todos los seres vivientes del planeta.
Se acercó el león y dijo: “yo soy el más fuerte, soy rey de la selva, cazo a cualquiera y los destrozo en seguida”. Luego, intervino el elefante diciendo: “yo soy el más fuerte porque con mi trompa derribo a mis víctimas y luego los trituro con mis patas”. De pronto, apareció un inmenso cocodrilo y les dijo “yo soy el más fuerte e ingenioso, me muestro como dormido y cuando la presa se me acerca le pego con mi cola y la devoro en cuestión de minutos”. En medio de la discusión apareció el hombre quien dijo: “el más fuerte de todos soy yo, tengo armas poderosas y sofisticadas, a toso puedo matar y vender sus cueros”. Pero la sorpresa de todos fue, que sin nadie advertirlo, apareció el gusanito deslizándose sobre las hojas secas y con voz pequeña dijo: “yo soy el más fuerte”. Todos los presentes se rieron de él y uno le dijo:” todos nosotros con una sola pata podemos aplastarte si quisiéramos”; pero el gusano prosiguió “yo soy el que a todos gano pues ayudo más que nadie a la creación, a los cuerpos inertes convierto en polvo, los devuelvo a la naturaleza y a la tierra la hago fértil. Soy el único capaz de enlazar la vida con la muerte…”
Al escuchar estas palabras del gusanito todos huyeron despavoridos menos el gusanito que seguía sin apuros su camino para encontrar nuevos cuerpos y así completar su gran obra.
jmuse@ffyb.uba.ar
La belleza como objeto de consumo--Carlos Pensa
Cuando llegué al capítulo XIII de H.B. (1) pensé una obviedad: hoy vivimos mejor que en el siglo XIX ya que en aquella época el avance muy festejado del industrialismo y sus conveniencias materiales rechazaban las necesidades estéticas (2). En la actualidad la belleza luce prestigiada como objeto de consumo masivo, es oferta de placer visual e invitación a utilizar o imitar los atractivos modelos exhibidos que aparecen constantemente en publicaciones de variados niveles; son revistas dedicadas a las modas de las vestimentas y las de actualidades sociales mostrando a personajes afamados sin importar si cuentan con cualidades que los prestigie más allá de la imagen. También se muestran mansiones hermosas y funcionales diseñadas por profesionales que son artistas del buen vivir. El diseño industrial merece un capítulo específico para elogiar automóviles, camiones de transporte, enseres domésticos, teléfonos, computadoras y seguiría la lista La belleza da títulos a muchos espacios, es nombrada en letras gruesas y esas páginas atraen a los lectores. Sin desarrollos conceptuales, recordatorios eruditos o literatura pretensiosa, las seductoras publicaciones exponen objetos bonitos, vestuarios, muchas veces elegantes y cuerpos y rostros hermosos. Los editores podrán decir: si la mirada goza para qué distraerse con la complejidad de los conceptos? Creo positivo que gran cantidad de personas encuentren en esas lecturas la belleza privilegiada ya que a incontables seguidores de esas ediciones les aumentará el interés por este valor estético: luego cada uno a su gusto, elegirá, elogiará o desechará las propuestas divulgadas.
Antes de leer el contenido de la entrevista a Gwyneth Paltrow, titulada “La belleza duele”, son sus palabras (3), supuse a la actriz expresando un pensamiento profundo en vías de indagar sobre la fugacidad de esa envidiable virtud de ser bella, que a ella hoy la favorece; la imaginé mirando sus fotos actuales dentro de no muchas décadas: las fotografías, precisas y preciosas captan la hermosura en ese momento y, la belleza puede ser eso, un momento. Me atrevo a decirle: alégrate mujer bella que tu hermosura es más duradera que la de las flores. Después, leyendo la nota, la actriz explica la fatigante tarea que le “asegura verse tan radiante”: dietas con nutricionistas y dolorosos ejercicios guiados por entrenadores personales, pero “aún así le cuesta mantener la línea”. La estrella del cine me convenció: es más sencillo razonar sobre la belleza que atraparla para el propio cuerpo.
Un recurso exitoso lo poseen los fotógrafos para fijar la belleza en sus trabajos asegurándose vencer en el tiempo ese valor huidizo que produce admiración. Aldo Sessa, experto fotógrafo, siempre lleva su cámara pues él “acecha a la presa” (el tema o la imagen) y aconseja”…aprender a mirar pues todo tiene un momento”: es el momento de la belleza que fijará en la película de su equipo (4) Su vasta producción muestra logros bellos y duraderos. Otro afamado fotógrafo, Ernesto Monteavaro, marchó por la vida buscando esa oportunidad de conseguir imágenes de la hermosura. Al principio de su carrera fotográfica, como paisajista, buscó esa hermosura en la naturaleza pues encontraba “cosas lejos del asfalto que tienen belleza”. A propósito de sus fotos de los rostros y la reticencia de las persona a ese atrape comentó que “hay gente que tiene miedo de que la “la foto les robe el alma” (5). Por eso esperaba la ocasión y el descuido de sus fotografiados para liberar el objetivo. El tiempo y su talento lo tornaron el fotógrafo de los escritores. Conversando con él le pregunté si no era renunciar a la hermosura más segura de la naturaleza el acto de captar rostros de escritores, no siempre aplaudidos por bonitos y Monteavaro me contestó: “En esos rostros hay una gran belleza, la de sus espíritus.” Este análisis me enfrentó a la pregunta: la fotografía vence la fugacidad de la belleza?
- Diré: Sí, en principio, tal como ocurre con un cuadro o con una escultura.
- o No, si consideramos la soberanía de la subjetividad del observador, subjetividad variable ya que la determina el gusto individual, el momento o el estado de ánimo de ese juzgador. Hay gustos buenos o malos? Sugiero contestarse cada uno.
Volviendo a los escenarios cinematográficos, me parece positivo que afamados actores de ese arte, y por ende masivamente conocidos, sean estudiados y exhibidos como poseedores de rostros donde se posaron las medidas áureas, proporciones divinas o perfectas de la belleza. Cuenta la historia del tema, que el arquitecto Phidias – 480-430 a. C.- propuso esas reglas numéricas y racionales de proporciones de la hermosura superior: el número que confirma semejante virtud es el llamado Phi (fi) por aquel arquitecto. Ese número ideal de las proporciones se presenta en algunos rostros, cuerpos humanos, en la naturaleza – muchas veces – y en monumentos inolvidados tales como la pirámide de Keops, el Partenón y otros iconos de admiración mundial. Esta racionalización encontró esas proporciones perfectas en los rostros de Angelina Jolie, Tom Cruise, Antonio Banderas y Penélope Cruz entre otros posibles beneficiados por la belleza. Cabe recordar que aquellas reglas supuestas racionalmente “perfectas” fueron enfrentadas, cuestionadas y rechazas con los argumentos de la libertad en el arte, de la subjetividad y del gusto de cada uno.
Simultáneamente con el avance de este trabajo seguirán apareciendo en revistas de actualidades páginas dedicadas a la belleza (qué suerte!). En una de esas publicaciones, elogiando a Penélope Cruz cuentan que su imagen ha sido disputada por las marcas “tops” para sus promociones publicitarias y que “la actriz acaba de ser elegida por los cirujanos de Beverly Hills -U.S.A.- como la figura ideal” (6); opinión de los médicos que cortan, sacan y ponen lo necesario para embellecer a sus pacientes. Otra publicación exhibe en la primera página del suplemento `Espectáculos´ el hermoso rostro de una cantante lírica, “la mezzo galesa Catherine Jenkis, quien ya vendió más de 4 millones de discos.” Esta información aparece titulada “Belleza lírica” y la imagen de la noticia hace pensar que además de su voz elogiable la artista tiene una hermosura natural que no precisará de cirujanos para ser atractiva (7) Sin duda la erudición de quienes construyen estas informaciones es útil como vía para la difusión de nuestro tema. .
Se puede leer en H.B. (8) que los ricos y poderosos mostraban su situación afortunada vistiendo colores preciosos, brillantes y suntuosos para diferenciarse de los pobres que eran grises y sucios. Rescaté textual “La riqueza de los colores y el brillo de las piedras preciosas son signos de poder y, por tanto objeto de deseo y de maravilla”. Pensé que los colores alegran la vida y la alegría es una de las manifestaciones de la belleza. El deleite de los colores, estar contento y desbordar vitalidad exhibida con la intención de ser vistos deben ser los motores que dinamizan y activan a los famosos carnavales de Venecia, espacio para sueños que parecen reales y perfectos, pero duran tiempos breves: es la alegría de vestirse la belleza a puro gusto. Napoleón Bonaparte decretó en 1797 la abolición de esos carnavales seguramente con la intención de ser él, el único, que podría disfrazarse de emperador. Algunos de estos recordatorios nos harán pensar en lo feo, inevitable antagonista de la hermosura.
Por último anticipo que habrá un capítulo futuro sólo dedicado a obras, preferentemente breves, de poetas que honraron nuestro tema. Enfatizo el detalle de la belleza en poemas breves ya que su introducción en los versos amplía naturalmente el campo de la materia tratada magnificándola por todo lo que sugiere y emociona la hermosura.
Algunos ejemplos:
Haiku
No hay valor manco:
Verdad, Bien y Belleza
se dan la mano.
Carlos María Romero Sosa
Oscuro fuego
¿Quién necesita que yo escriba?
Sin embargo es hermoso
vivir por la belleza, aproximarse
al fuego oscuro en el que arde
la fiesta y el misterio de la vida.
Aunque a nadie le importe.
Brilla en la noche el verso
Bello y desamparado
como un cuerpo desnudo.
Antonio Requeni
http://www.carlospensa.com.ar/
(1) “Historia de la belleza” Libro a cargo de Humberto Eco. De bolsillo, editor, Barcelona 2004. Impreso en China
(2) Ídem anterior pág. 329. Aclaro que habiendo seguido gozoso y atrapado este libro no siempre mencioné la fuente por la gran cantidad de conceptos de la obra que me han influenciado.
(3) Revista Hola Argentina, buscador Web 03/12/10
(4) Revista del diario La Nación de Buenos Aires, 30-08-09
(5) Diario “El Tiempo” de Azul, Pcia. de Buenos Aires,12-02-89 en reportaje
colocado en la web por María González Rouco
(6) Revista LUZ Argentina, nº 318, Buenos Aires, 22-05-11, pág.38
(7) Diario La Nación de Buenos Aires, 02-06-11
(8) Idem (1) págs.99 y sigs.
Anécdotas Graciosas--Olga M. Levy
Traté de caminar pausadamente, segura, mirando y pisando bien. Esto es así por la inseguridad que nos rodea… Sí, cada paso que damos, cada esquina que doblamos nos preocupa, nos altera, nos deprime… Nos deprime porque lamentablemente no es fácil de erradicarla. Nos entristece vivir de esta manera. ¿No pueden o no quieren?
Sin embargo, hay hechos, anécdotas que nos revitalizan, nos enfrentan con la realidad que nos circunda, pero con una nota de humor…
Como siempre, estoy apurada, las actividades… Me urge el poco tiempo que dispongo y, le hago señas a un taxista. Sí, y mis queridos y amables “tacheros” siempre dispuestos ( o casi siempre) a sacarnos del apuro.
Subo, saludo y una cordial bienvenida me relaja, me place…
Le indico el destino y, pareciera que el buen hombre se dio cuenta de mis perturbadores pensamientos…
Hasta Conesa. Me responde: “¿ Y la otra?”
Percibí la broma, ¡ qué sutileza ¡ , sonreí…
“ A Caballito. No…., me duelen los riñones…”
Entonces, me lleva a ese lugar…, por favor!!!
“No, por favor,no; ¡por dinero, sí!!!
Bueno, en Terrada. No;… porque me llevan preso.
Totó y Jaimito-- Darío Amadeo Zampieri
“…porque me duele, si me quedo pero me muero si me voy…”
María Elena Walsh
Totó y Jaimito eran amigos desde la primaria, vivían en Villa Crespo, en la misma cuadra, Julián Álvarz al 500. Siempre salían juntos. Ya en la secundaria los dos tenían las mismas inclinaciones hacia el cine y el teatro; no perdían oportunidad de ver, sobre todo, las que eran prohibidas.
Totó soñaba con ser director de de cine, a través de “Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatores, su película favorita. A Jaimito le gustaba la actuación. Juntos conocieron cines y teatros de todos los barrios, con la complicidad de subtes y colectivos…como cantaba Alberto Castillo, en “Cien barrios porteños”, Almagro, Lugano, el Retiro y Paternal…”
Un día Totó, notó a su amigo extraño, como alejado de la amistad que los unía. Habló con él, hasta que Jaimito le contó lo que pasaba con su madre.
Doña Clara, le había dicho:- Vos tenés que estudiar pensando en tu porvenir, Jaimito…Te vas a radicar en Israel, olvídate de esas macanas, de cine y teatro, esas porquerías no te llevan a ningún lado…”
El mandato familiar pudo más. Al poco tiempo partió hacia Tel Aviv. Jamás tuve noticias de él.
Totó se quedó en la Argentina, luchando como tantos. A pesar de no concretar sus sueños de dirigir cine, logró trabajar de periodista en un matutino.
Una tarde de enero, Totó hizo una salida solo, para ordenar su mente. Estaba molesto, alterado, pensando en la situación del país, en el sufrimiento de los argentinos.
Tomó el “Bus turístico” y se enfrento con las grandezas y pobrezas de Buenos Aires, con cúpulas, monumentos, palacios, parques y villas miserias
Al regresar, en plena Diagonal Norte, de los audífonos surgió “Siempre se vuelve a Buenos Aires”, de la gran Eladia y Piazzola, cantada por el “negro” Lavié. A Totó, emocionado, se le cayeron las lágrimas, como hacia mucho tiempo no le ocurría. Con solo escuchar ese tango su cuerpo y su meente se transformaron. Es que Buenos Aires es como una montaña gigante de cemento, que nos atrae para no soltarnos jamás.
Dulzura--Gittel Gruber
Todas las mañanas salgo a caminar por consejo del médico; soy gordita y ya mi pancita abultada me pesa un poco. Debo mirar bien para no pisar los excrementos de los perros y de las veredas desparejas. Compraré alfajores que son mi debilidad. Loly y Uri ahora están durmiendo juntos y parecen dos angelitos. Cada uno debe tener un sueño feliz. Loly sueña bailando en el colón mientras sus abuelitos aplauden y hacen esfuerzos para no dormirse. En cambio Uri sueña con ser un gran cantante de rock. De pronto Uri comienza a estirar sus piernitas y molesta a Loly y ésta aprovecha y lo empuja a un costado. Esto ocasiona movimientos raros que yo advierto y me molesta. La cosa no termina ahí: Uri molesto por el empujón de su hermanita le tira del cabello. Loly le pisa un piecito. La pelea es entre ambos nadando cómodamente en la pileta de natación.
Cuando sienten las caricias de mamá en la pancita se tranquilizan y comienzan a besarse entre sí. Saboreando el alfajor que está comiendo en ese instante mamá les dice:” ¡No se peleen adentro! No quiero imaginar cuando ya estén afuera. Quiero que siempre se lleven bien y ahora van a comer algo muy rico, que tengo el antojo de bombones que les va a gustar mucho y se van a calmar. Por favor, dejan de patearme tanto, falta muy poquito para que nos conozcamos, hijitos queridos.”
grubergittel@yahoo.com
VIII--Cora Cané
La rosa murió en el jarrón,
abandonada.
¿Cuándo descendió el ángel
sobre ella?
Los pétalos eran lágrimas
sobre mis manos.
Tal vez tu lloraste así,
como la rosa,
cuando el ángel sonrió
en tu madrugada.
De “La ciudad distante”
viernes, 16 de septiembre de 2011
Secretos--Martha Desperbasques
¡Silencio! Son del alma los secretos…
Atesoras el tuyo insospechado
sin que logren sentidos indiscretos
violar, curiosos, tu ámbito sagrado.
Elevan nocturnales los abetos
sensibles al mensaje musitado,
la confesión de espíritus inquietos
que vibran el latir recuperado.
Con audible llamado peregrino
por disímiles horas de partido
iré en tu busca, amor, a toda vida…
Y aunque tal vez aguardará mi sino
donde reinicie débil aleteo
nadie sabrá que por tus ojos ¡veo!
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